Acompañamiento individual: una pregunta propia, una sesión.
Sesión única de una hora · continuidad posible · online¿Querés abrir una pregunta?
Escribime para acordar →A veces hay una pregunta, una situación o una hebra que pide ser mirada con más detenimiento del que permite un círculo.
Para eso está el acompañamiento individual. El formato es simple: una sesión única, de una hora. Puede quedar ahí —como apertura, orientación o respiro— o puede continuar si ambas sentimos que hay proceso para seguir tejiendo.
No hace falta comprometerse a nada de antemano. Y tampoco llegar con el tema claro: se puede empezar por una incomodidad, una repetición, una escena que vuelve, una palabra que quedó sonando.

Cómo es
Sin etapas ni protocolo. Una sesión, y lo que sigue lo decidimos juntas.
1 · Una sesión
¿Qué pregunta querés abrir?
Una hora, a solas conmigo. Puede quedar ahí, como apertura, orientación o respiro.
2 · Lo que sigue se conversa
¿Sentimos que hay proceso para seguir?
Si ambas sentimos que hay proceso para seguir tejiendo, puede continuar. La continuidad se conversa después, si aparece.
3 · Empezamos por una hebra
¿Qué quedó sonando?
No hace falta llegar con el tema claro: una incomodidad, una repetición, una escena que vuelve, una palabra.
Lo concreto
- Una sesión única, de una hora.
- Online.
- Puede continuar si ambas sentimos que hay proceso para seguir tejiendo.
- No hace falta comprometerse a nada de antemano.
- Las condiciones económicas no figuran en el sitio: se conversan por escrito, antes de la sesión.
Lo que no es
Acá no hay diagnósticos ni recetas. Tampoco es un tratamiento ni sustituye un acompañamiento clínico.
Es un espacio para escuchar tu historia con una escucha que no diagnostica. Si algo de lo que aparece necesita otro tipo de acompañamiento, lo hablamos y vemos cómo sostenerlo.
Quién acompaña
Soy Florencia Rusca. Acompaño procesos individuales y grupales desde un camino tejido entre educación, feminismos, corporalidad, escritura, terapias narrativas, pedagogías críticas y búsquedas situadas en distintos territorios.
Acompaño sin ocupar el centro: la autora de cada historia es quien la vive. Lo que ofrezco es el telar, la escucha y algunas preguntas.
Urdimbres es el nombre de eso.
Si algo de esto te llama, escribime. No hace falta tener todo claro: a veces se empieza con una pregunta, una incomodidad, una intuición o una hebra suelta.
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Escribime →Preguntas
¿Tengo que llegar con el tema claro?
No. Se puede empezar por una incomodidad, una repetición, una escena que vuelve o una palabra que quedó sonando.
¿Tengo que seguir después de la primera sesión?
No. Puede quedar ahí. La continuidad se conversa después, solo si aparece.
¿Es online?
Sí.
¿Cuánto dura?
Una hora.
¿Cuánto cuesta?
Las condiciones las conversamos por escrito, antes de la sesión.